Aquí, aquí no llega la luz. Esa luz que me traías. Esa luz que te seguía como un perro. Esa luz, ya no está. Aquí, en el fondo del mar, donde todas las esperanzas se ahogan. Aquí, donde dedico todas mis palabras a la tenue lumbre que me proporcionaba tu pelo en contra del Sol. Aquí, donde todos los epitafios son consignas y cantos a las estrellas visitantes que nos acompañan todas las noches de desenfreno en las que acabamos estrellados contra el árbol roído y carcomido en el que depositábamos las cenizas de nuestras vidas. Pienso, pienso, pienso y vomito todo lo que pienso. Maldita la hora en la que acaricié la luz. Y repito todas las gracias que he vivido, pensando en que todas ellas serían desgracias para cualquier otra persona. Me acerco a una cabina, pulso las teclas... "Por favor, la vida que ha marcado está apagada, manténgase a la espera..."
-Teddy Clipper
lunes, 21 de julio de 2014
lunes, 7 de julio de 2014
Trazando la perfección
Y ahí me veía yo, un pintor sin inspiración alguna. Hasta que la encontré. Una mujer, tallada y pulida por los mismo dioses, con el poder hipnótico de la belleza en su más puro estado.
Mis ojos buscaban los suyos. Se encontraron y éstos se sumergieron en una mirada tan intensa como efímera, mientras pensaba "Te he visto".
Corrí y llegué a casa para ponerme manos a la obra. Me sentía como el mismo Picasso en su periodo azul, mientras trazaba su pelo; celeste como el cielo y ondulado como el mar.
Esbocé una sonrisa y en mis dientes se reflejaba la suya; dibujada, sugerente e indagadora, como si buscara a otra alma solitaria, a un compañero de viajes y aventuras.
Observar el cuadro era morir en vida por la magnificencia que desprendía ella en mi lienzo, pero verla en persona era... Desaparecer completamente. Existir y no existir, desvanecerse entre el humo de la ciudad y acallar las agujas del reloj mientras la vida pasaba.
-¡Al diablo el tiempo!-Me dije.-Yo quiero volver a verla.
Leithlis.
Mis ojos buscaban los suyos. Se encontraron y éstos se sumergieron en una mirada tan intensa como efímera, mientras pensaba "Te he visto".
Corrí y llegué a casa para ponerme manos a la obra. Me sentía como el mismo Picasso en su periodo azul, mientras trazaba su pelo; celeste como el cielo y ondulado como el mar.
Esbocé una sonrisa y en mis dientes se reflejaba la suya; dibujada, sugerente e indagadora, como si buscara a otra alma solitaria, a un compañero de viajes y aventuras.
Observar el cuadro era morir en vida por la magnificencia que desprendía ella en mi lienzo, pero verla en persona era... Desaparecer completamente. Existir y no existir, desvanecerse entre el humo de la ciudad y acallar las agujas del reloj mientras la vida pasaba.
-¡Al diablo el tiempo!-Me dije.-Yo quiero volver a verla.
Leithlis.
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Antes de leer el blog...
Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.