sábado, 14 de junio de 2014

Leyendas y cuentos



Con un ruido a metal oxidado la cerradura de su celda se abre. Unos pasos se acercan a el y le ayudan a levantarse. Por primera vez le quitan la venda mugrienta que le impedía la visión y puede ver el lugar en el que se encuentra.

 Es una celda de piedra diminuta, con el suelo recubierto de paja seca y descompuesta. Manchas de algo que supone sangre están por todos lados. Unas cadenas caen del techo, oxidadas tras años de abandono. Se encuentra mirando hacia el pasillo, largo y oscuro. La persona que le ha quitado la venda está detrás de el y no alcanza a ver su rostro. Un golpe en la espalda le indica que debe andar, así que por primera vez sale de su celda y puede ver el pasillo. Es largo y estrecho, de la misma roca sucia que la celda, así que supone que se encuentra en un pasillo subterráneo. Está iluminado por una antorcha que le da al lugar un aspecto aún más tétrico, salido de la mente de un maniaco. Recorre el pasillo empujado por su carcelero durante lo que le parecen horas hasta que al final ve una puerta de madera. Al llegar, su escolta personal se adelanta para abrir la puerta, revelando al fin su aspecto. Es más alto, lleva una túnica larga de un color verdoso con  los bordes decorados en extraños símbolos, irreconocibles. Su cabeza, tapada por una capucha, queda fuera de su visión.

Tras abrir la puerta, un destello de luz cegadora se cuela hacia el pasillo, obligando a apartar la mirada. Cegado y sin saber dónde ir, otro empujón le indica que avance. La luz cada vez es mas intensa, empieza a quemar. Un instinto básico se apodera de el, necesita saber, conocer. Con el último suspiro, abre los ojos para observar, ver la fuente.

Al soltar el suspiro, ya no es el.

Sam

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Antes de leer el blog...

Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.