Mostrando entradas con la etiqueta Teddy Clipper. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teddy Clipper. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de octubre de 2015

Cuento de la caída

Supuse lo que quería decir aquella carta. Se veía venir, sabía que iba a pasar. Era como ver los primeros matices de brillo de una mañana fría de enero. Desde luego, tenía que pasar. Algún día ese vacío tenía que ser llenado de algo, y ese algo se transformó en una espiral de odio hacia uno mismo y desesperación real. Eso me sacudió el cuerpo. Noté como dentro de mi todo estaba en mil pedazos, escombros. Solo quedaban cenizas de algo que algún día ardió vivamente. Nada en el exterior. Nada en el interior. Dejé atrás todo lo que creía comprender. Todas esas fachadas pintadas de mentiras y falsas esperanzas, que llenaban las calles de mi cerebro. Pasé a ver las cosas reales, lo que hay oculto entre la superficie. Me di cuenta, al fin, cayendo al infinito del cosmos. Hundiéndome en un océano de palabras, ahogándome en los sentimientos. Rodeado de vida, de pensamientos, de emociones. Lo único fútil era mi corazón.

domingo, 22 de marzo de 2015

Epílogo I

Realmente nunca llegué a comprender la complejidad de los agujeros de gusano, ni el por qué cuando alguien se siente triste tiende a aislarse de todo. Yo como persona triste, nunca llegué a comprender la complejidad de la tristeza, ni el por qué acabé estando triste. Creo que los sentimientos son cosas inmutables en la existencia humana. Son cosas que nunca van a desaparecer, ni se pueden esconder para siempre, ni se destruirán. Los sentimientos son la única pieza humana eterna. Es un alivio para mi. Saber que algo inmortal reside en cada uno de nosotros. Cuando morimos, es entonces cuando nuestra pequeña parte inmortal se funde con el cosmos, y ahí reside nuestra migaja de eternidad.


lunes, 21 de julio de 2014

Desconexión

Aquí, aquí no llega la luz. Esa luz que me traías. Esa luz que te seguía como un perro. Esa luz, ya no está. Aquí, en el fondo del mar, donde todas las esperanzas se ahogan. Aquí, donde dedico todas mis palabras a la tenue lumbre que me proporcionaba tu pelo en contra del Sol. Aquí, donde todos los epitafios son consignas y cantos a las estrellas visitantes que nos acompañan todas las noches de desenfreno en las que acabamos estrellados contra el árbol roído y carcomido en el que depositábamos las cenizas de nuestras vidas. Pienso, pienso, pienso y vomito todo lo que pienso. Maldita la hora en la que acaricié la luz. Y repito todas las gracias que he vivido, pensando en que todas ellas serían desgracias para cualquier otra persona. Me acerco a una cabina, pulso las teclas... "Por favor, la vida que ha marcado está apagada, manténgase a la espera..."

-Teddy Clipper

domingo, 22 de junio de 2014

Cuando el Imperio caiga

Cuando el Imperio caiga, nosotros estaremos lejos. Tan lejos, que nuestras sombras parecerán las sombras de las montañas más altas de la galaxia, entrelazándose unas con las otras, como una orgía de la naturaleza. Viajaremos a lo largo y ancho del espacio. Solo con soplar, será la brisa que moverá las estaciones de la Tierra. Supongo que estaba escrito. En alguna biblioteca remota, pérdida en el tiempo y el polvo. En algún manuscrito aburrido. Somnoliento. Dormido. Tan dormido, que Morfeo estaba celoso de su sueño. Mírate. Tan dormida, que las estrellas pueden permitirse el lujo de bajar del cielo, estrellado en alguna cuneta, para besarte las mejillas. Sonrojadas, entran por tu ventana, saltando entre las brisas del invierno. Los árboles se acercan para verte, sorprendidos de que su misma madre haya podido crear una obra de arte como tú. Perdidos en las montañas desperdigadas del mundo. Un mundo, que por desgracia acabará, y nosotros seremos su fin. Alzaos, despertad, hijos de la naturaleza.

Teddy Clipper

martes, 27 de mayo de 2014

Camino y vacío

Para. Respira. No es un sueño. No es un simulacro. Esto es la vida escupiéndote en la cara. Pura realidad. Imagínalo. Todo a cámara lenta. Cada vez más. Y tú, parado, inmóvil, sentado en tu silla ves como todas tus pertenencias van derrumbándose. Todo cuanto has poseído cayendo en el suelo y estallando en mil y un pedazos. Se podría comparar a la humanidad actual. Acordes de piano resuenan y se mueven de un lado para otro en tu mente, como malditos críos llorones en cualquier parque. Estanterías, libros, discos. Todo cayendo. No lo puedes evitar y lo sabes, y por eso te levantas, y empiezas a caminar, adentrándote en la oscuridad mientras flashbacks inútiles se van rompiendo en el suelo como un millón de espejos. Todas tus cartas. Todas tus canciones. Todo ardiendo en el fuego de la eternidad. Te vas a enfrentar al camino. A tu camino. Saltarás al vacío. Recuerda. Todo. Es. Una. Puta. Broma.

-Teddy Clipper

domingo, 25 de mayo de 2014

Crónicas de un astronauta terrestre #1 - Incandescencia

Crónicas de un astronauta terrestre #1- Incandescencia

Duda. Sospecha. Trama. Guión. Transporte a un lugar desconocido. Más que guión, guia. Despierto. Recorro el habitáculo con la mirada pérdida en los bares de la noche anterior. Rostro. Mente. Pensamiento. Luz translúcida de fluorescente. Incandescencia. Aproximación. Levanto con cuidado cada una de mis dos piernas con un ojo cerrado, impidiendo así que la luz dañe mis pupilas y haga que caiga otra vez sobre la cama sudada por culpa de alguna puta pesadilla. Sol. Sol reparador. Luz cegadora. Espera inquebrantable del tiempo a algún gesto de agua cayendo del cielo. Sequía. Pasos que me llevan a la cocina. Sed de hambre y hambruna de sed. Podredumbre. Gloria y podredumbre. Religión. Hoy es domingo. Las piezas encajan pero el juego aburre. Desesperación. Vuelvo a la cueva. Vuelvo a la oscuridad, la vida aburre, la alegría mata, las flores son suicidas. Mi gozo en un pozo y mi vida en la alcantarilla. Traspapelo pensamientos con las notas de alguna guitarra desafinada. Espera. Segundo. Eternidad. Sensación de que llegue alguna tormenta para que altere mi rutina. Añoranza. Perdición. Me siento en una silla para recoger los deshechos de mi cerebro e incrustarlos en mi cabeza. Dicen que la música es el alimento del alma. Mi alma es anoréxica. Mi alma no quiere sustento. Mi alma es demasiado orgullosa. Desde que no tengo corazón, mi alma no tiene a nadie quien lo corrija, el auto-corrector es una mierda. Intento soñar cada noche. Que mis sueños lleguen a las estrellas cada amarga noche para que no se sientan solas. Desde que la luna se marchó a por tabaco nadie la ha visto por la oscuridad del cielo. Hay quién dice que huyó cavando un túnel con una cuchara. Otros simplemente se limitan a creer que se ha quedado atrapada en tus labios. Paso. Camino. Dirreción. ¿Realmente voy a alguna parte? ¿Algún día saldré de esta jungla de gasolina y plástico? ¿Moriré atrapado entre el asfalto y las ruedas? De momento cruzaré la calle...
- Teddy Clipper

jueves, 15 de mayo de 2014

Colapso

Y me planté en tu portal. No me importaba que las gotas de lluvia, suicidas, se estrellarán contra mi chaqueta. Es más, adoro la lluvia. ¿Lo recuerdas? ¿Recuerdas esos paseos por las calles de Madrid, cuando llovía? Pisábamos los charcos. Y te miro. Te miro y te veo. Te miro y desapareces. ¿Recuerdas cuando desparecí? Desaparecí por mi viaje. Y cuando volví no estabas esperándome. ¿Donde estabas cuando te busqué? No apareciste. Oh, vamos, no me mires así. Sabes que me fundo si tu mirada choca con la mía. Y tus abrazos. ¿Recuerdas cuando me abrazaste por última vez? Pensabas que no te iba a volver a ver, pero aquí me tienes. Cuando estuve de viaje, en el hotel, me hice amigo de los animales. Recuerdo que había un ratón por mi habitación, logré capturarlo. Lo cogí con las manos y me miraba con esa mirada de animal incauto y temeroso. Esa mirada vacía y a la vez llena. Lo dejé escapar. Huyó despavorido de mi. ¿Por qué lo hizo así? ¿Fue por mi aspecto? ¿Fue por qué estoy loco? No estoy loco. Y me besaste. ¿Recuerdas ese beso a la salida del cine? Después de eso, cualquiera se vuelve loco. En mi viaje, me daban caramelos de distintos sabores. Aún sigo sin saber por qué sabían tan mal...  Tengo que irme, amor mío. Tengo que volver, se hace tarde y está empezando a llover, como aquel día. Deja que te vuelva a cubrir de esta santa tierra antes de que los parásitos vuelvan a visitarte...

-Teddy Clipper

miércoles, 7 de mayo de 2014

La resurrección de Morfeo

De repente, no supe que pensar. No que decir, sino que pensar. No quería tener la mente en blanco porque eso significaba volver a caer preso del sueño. Morfeo me tenía maniatado. Solo le faltaba rematar el trabajo y dispararme en la cabeza para caer rendido. No quería dormir. No soporto la oscuridad en mis pupilas. No soporto que la oscuridad me encierre en su prisión. Yo quiero salir a la calle. Adoro el olor a noche de invierno, adoro la brisa fría chocando contra mi cuerpo incandescente a las cuatro y veinte de la mañana. Ser preso no significa ser débil, pero vivir de rodillas es de cobardes. La lumbre titilante de las farolas sobre mi pelo despeinado. El ruido de las olas del mar rebotándose contra la orilla estallando en mis oídos. "Mis héroes están muertos y mis enemigos tienen el poder". ¿Y si me transformo en mis enemigos? ¿Y si doy una vuelta entre mis pesadillas más oscuras y siento lo que es el miedo? ¿Y si salto delante de un coche que va a toda mecha? ¿Y si hago napalm? Terrorista emocional, próximo objetivo. Retengo todo lo que me aferra al pasado porque así no tengo problema en recordar que hubo un rastro de inocencia en mi. Llevo dos semanas sin dormir. El tratamiento que me recetó el médico funciona. Tengo la mente en blanco. Y ahora que me reencuentro con Morfeo para charlar, me doy cuenta de que lo odio.

- Teddy Clipper

sábado, 3 de mayo de 2014

Explotemos el mundo.

Y caminando. Intranquilo. Mirada nerviosa. Sudor frío. Sabor a sangre. Sabor a vida desperdiciada. Sabor a tabaco. Recuerdo, sudor, temblor, horror! Entrando por el patio y saltando por el balcón. Recuerdo. Recuerdo olvidado. Recuerdo tembloroso. Recuerdo oxidado. Opresión de sentimientos, fusilamientos de corazones, encarcelamiento de alientos.
Respiración. Respiración alborotada. Respiración desolada. Respiración desalmada. Llanto desconsolado. Llanto desgarrado. Llanto alzado a la intemperie de un sentimiento desintoxicado de tu pintalabios. Desesperación. Desesperación trillada entre tus sábanas sudadas por una exaltación deslumbrada por las luces de color que desprenden las palabras de otro autor. Explotemos el mundo.

- Teddy Clipper

Antes de leer el blog...

Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.