En la cazuela gritan, hirviendo, las putas. Aunque ya no se distingue su dolor de su placer ni se sabe si desean mas o menos ardor. En todo caso no recibirán ninguna de las dos cosas, independientemente de su voluntad solo podrán consumirse ignoradas. No tienen fuerza para moverse ni inteligencia para engañar al verdugo.
Porque ahora el verdugo es de metal. Un computador o un hombre de hierro, no está claro, gratamente ciego y fanático de su ceguera, es aquello que lleva a las prostitutas a la aniquilación.
Y ellas le gritan y el ríe ocioso y sigue echando carbón a las brasas.
Chaser
miércoles, 23 de abril de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Antes de leer el blog...
Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario