domingo, 2 de octubre de 2016

Volvemos en 6 minutos

Una mosca burlona volaba en círculos contándome los secretos de lo efímero, al siguiente anuncio dejé de prestarle atención. Las cortinas estaba corridas, el teléfono desconectado y la despensa vacía. Las sobras de la cena del martes seguían en la mesa, la copa de vino a medio terminar y una nota mal garabateada como despedida. Todos mis logros y victorias, todas mis derrotas y malos días estaban resumidos en un verso escrito mal y con prisas. Otra mosca se posó sobre la pantalla y luego le vino otra más atraídas quizás por el olor a heces. Ambas se pusieron a bailar ante la primera y esta les respondió.  No sabía lo que decían, no era asunto mío. Conocía la melodía del anuncio que salía, en éste se anunciaba un desatascador, esperé en silencio a que acabase.El agua del grifo caía en gotas confirmando las leyes de la gravedad, a fuera los semáforos salvaban vidas y prisa gozaba de buena salud. El siguiente anuncio me prometía una piel más estirada y sin arrugas, yo sentía vértigo y no podía pensar con claridad; Le siguieron los mareos y las náuseas, nada parecía lo suficientemente real. Las moscas se fueron congregando en la pantalla del televisor, otro anuncio me decía que su comida para perros era la mejor del mercado y gente sonriendo con sus mascotas daban fe de ello, a mi me costaba respirar. Me llevé las manos a la cuello pero éstas no me respondieron. Entré en pánico y recordé las asfixias accidentales. Hubiese hiperventilado de haber podido. Entonces una de las Vigas crujió. Es curiosa la mente: a veces necesita atisbar un pequeño rayo de luz para traer la claridad y en otras ya puede estar dándole el sol en la cara y aún cree que es de noche. Pero la viga crujió y entendí que las moscas no estaban allí por las heces ni por qué no podía respirar. Era sábado.Él siguiente anuncio me aseguraba que iría al infierno.

jueves, 22 de octubre de 2015

Mi chaqueta empapada

Algo, algo, tristeza. Cúmulo de enredos de cerveza y caramelo
y una vela de barco y de fuego. Una vela fuerte, que se llevaba el barco,
y una vela intensa, que se quemó deprisa. 

Las noches lilas de vodka, los reyes en su agujero, un juego ilusorio.
Caer hacia todos lados, pararse en el fango, o en la arena de la playa.
Dejarse bañar por el sol y purificarse con la brisa de la tarde.
Pero no sé muy bien en cuál de todos los mundos vivo. 
He perdido mis caramelos.

Mis mapas están desactualizados, mi plan es inviable.
Se abren las fauces de cables con su fuego frío para matarme de risa. Me digiere en su estómago con su aceite de motor, descompone mis recuerdos y los clasifica, metaboliza mi alma con sus enzimas en los sofás.
Me convierto en un agente de información, algo me absorbe. Ahora soy solo una única neurona.
Pero no sé muy bien en cuál de todos los mundos vivo.
Soy un cúmulo de bits.

También he andado entre la nieve. El hielo del aire era entonces tan diferente. Aún traía murmuros suaves de bosque. Antes de que el murmuro fuera ruido de tráfico. 
Recuerdo que ya había pasado medianoche, el aliento se nos helaba y aún así gritábamos en nuestros bailes y rituales. Nuestros secretos iban tomando forma a oscuras en nuestras bocas mezclando licores. La montaña estaba siempre cuidándonos en la noche norte. Y la mala música y las calles tan calladas cuando las atravesábamos. Me sorprendo con lo mucho que añoro esas aceras heladas. Entrar en un hogar cálido. El pelo mojado bajo cero.
Pero no sé muy bien en cuál de todos los mundos vivo.
Llegó el humo y más hielo. 

Al subir a la cima llegó el no ser como una sombra en el viento y yo ya no fui.
Dicen que siempre hay que dejar lugar para la esperanza de que todo haya pasado por una buena razón.
Ojalá esto no terminara nunca.

-Chaser

Cuento de la caída

Supuse lo que quería decir aquella carta. Se veía venir, sabía que iba a pasar. Era como ver los primeros matices de brillo de una mañana fría de enero. Desde luego, tenía que pasar. Algún día ese vacío tenía que ser llenado de algo, y ese algo se transformó en una espiral de odio hacia uno mismo y desesperación real. Eso me sacudió el cuerpo. Noté como dentro de mi todo estaba en mil pedazos, escombros. Solo quedaban cenizas de algo que algún día ardió vivamente. Nada en el exterior. Nada en el interior. Dejé atrás todo lo que creía comprender. Todas esas fachadas pintadas de mentiras y falsas esperanzas, que llenaban las calles de mi cerebro. Pasé a ver las cosas reales, lo que hay oculto entre la superficie. Me di cuenta, al fin, cayendo al infinito del cosmos. Hundiéndome en un océano de palabras, ahogándome en los sentimientos. Rodeado de vida, de pensamientos, de emociones. Lo único fútil era mi corazón.

Antes de leer el blog...

Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.