jueves, 22 de octubre de 2015

Cuento de la caída

Supuse lo que quería decir aquella carta. Se veía venir, sabía que iba a pasar. Era como ver los primeros matices de brillo de una mañana fría de enero. Desde luego, tenía que pasar. Algún día ese vacío tenía que ser llenado de algo, y ese algo se transformó en una espiral de odio hacia uno mismo y desesperación real. Eso me sacudió el cuerpo. Noté como dentro de mi todo estaba en mil pedazos, escombros. Solo quedaban cenizas de algo que algún día ardió vivamente. Nada en el exterior. Nada en el interior. Dejé atrás todo lo que creía comprender. Todas esas fachadas pintadas de mentiras y falsas esperanzas, que llenaban las calles de mi cerebro. Pasé a ver las cosas reales, lo que hay oculto entre la superficie. Me di cuenta, al fin, cayendo al infinito del cosmos. Hundiéndome en un océano de palabras, ahogándome en los sentimientos. Rodeado de vida, de pensamientos, de emociones. Lo único fútil era mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Antes de leer el blog...

Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.