Me gusta cuando mama esta en mis sueños, no me gusta despertarme. Sobretodo porque sus caras se van demacrando un poco más cada noche y yo, claro, aunque ya soy una niña mayor, duermo en su cuarto porque mi cuarto siempre tiene eso de la ventana detrás y las sombras susurradas que me envuelven en caricias heladas de las que no me pueden proteger las mantas.
A veces hablo con mamá todavía, aunque su aliento de carraspeos fantasmales a veces me da un poco de miedo. Pero sigue siendo mama. No hay porque temer. Papa es distinto, papa se me queda mirando con una sonrisa de abandono oscuro, salvaje. Aunque papa es bueno, pero no, no quiero hablar con él.
Me gusta abrazar a mama, aunque como ella flota apenas le abrazo las piernas, que están tan tristemente frías que me llevan a murmurarle que me abrace. Y sé que ella me abraza de algún modo.
Chaser
miércoles, 23 de abril de 2014
Entre la niebla
El humo se eleva con elegancia frente a la luz blanca frente al espejo. Frente a esa luz que resume y representa todos los neones de cada club nocturno y cada gasolinera a media noche en un desierto americano. Entre el humo aparecen los ojos de un extraño mirando fijamente al reflejo. Ojos con mirada perdida atravesándose a sí mismos entre la niebla, ojos cansados y confusos frente al misterio que entraña lo que hay mas allá de esos agujeros negros.
La luz empieza a parpadear como anunciando el fin de un imperio decadente y se empieza a oír un pitido ondulado.
De vuelta a Psicodelia, a ese mundo reducido a una habitación donde solo queda uno mismo, los libros y el ordenador. Abandona el espejo y apaga esa luz que es como un vertedero de energía, nada más que los sucios restos de fábricas y lluvia ácida en forma de una luz puramente práctica, eficiente y sin alma.
Se sienta delante del ordenador, abre los chats, nadie con quien merezca la pena hablar, cierra los chats. Se aburre y empieza a divagar entre miles de millones de pensamientos de toda la tierra pero no encuentra nada interesante. Por desgracia casi todos esos pensamientos son ya solo propaganda humana, moralistas y antimoralistas, antipensadores y pensadores. La dialéctica más trivial, rabiosa e intrascendente dominaba las redes del mundo. A eso se reduce, a cháchara grandilocuente, arriba y abajo, el conjunto de todas las mentes de la humanidad.
Encuentra ahora varios documentales y demás vídeos sobre la vida de Tokio y se alegra de `poder alejar el aura abrasadora del silencio por un rato. El acento británico, las vistas de la ciudad, las calles cubiertas de luces y los karaokes repletos llegan a su mente como el agua fresca a un viajero perdido del Sáhara. Se acomoda en la silla con su cerveza rubia y se sumerge lentamente en la marea misteriosa de la megápolis. Durante los próximos cincuenta minutos no habrá más ansias ahogadas ni paredes, durante un rato habrá gente y gritos y pasará algo.
Chaser
La luz empieza a parpadear como anunciando el fin de un imperio decadente y se empieza a oír un pitido ondulado.
De vuelta a Psicodelia, a ese mundo reducido a una habitación donde solo queda uno mismo, los libros y el ordenador. Abandona el espejo y apaga esa luz que es como un vertedero de energía, nada más que los sucios restos de fábricas y lluvia ácida en forma de una luz puramente práctica, eficiente y sin alma.
Se sienta delante del ordenador, abre los chats, nadie con quien merezca la pena hablar, cierra los chats. Se aburre y empieza a divagar entre miles de millones de pensamientos de toda la tierra pero no encuentra nada interesante. Por desgracia casi todos esos pensamientos son ya solo propaganda humana, moralistas y antimoralistas, antipensadores y pensadores. La dialéctica más trivial, rabiosa e intrascendente dominaba las redes del mundo. A eso se reduce, a cháchara grandilocuente, arriba y abajo, el conjunto de todas las mentes de la humanidad.
Encuentra ahora varios documentales y demás vídeos sobre la vida de Tokio y se alegra de `poder alejar el aura abrasadora del silencio por un rato. El acento británico, las vistas de la ciudad, las calles cubiertas de luces y los karaokes repletos llegan a su mente como el agua fresca a un viajero perdido del Sáhara. Se acomoda en la silla con su cerveza rubia y se sumerge lentamente en la marea misteriosa de la megápolis. Durante los próximos cincuenta minutos no habrá más ansias ahogadas ni paredes, durante un rato habrá gente y gritos y pasará algo.
Chaser
Vapor
En la cazuela gritan, hirviendo, las putas. Aunque ya no se distingue su dolor de su placer ni se sabe si desean mas o menos ardor. En todo caso no recibirán ninguna de las dos cosas, independientemente de su voluntad solo podrán consumirse ignoradas. No tienen fuerza para moverse ni inteligencia para engañar al verdugo.
Porque ahora el verdugo es de metal. Un computador o un hombre de hierro, no está claro, gratamente ciego y fanático de su ceguera, es aquello que lleva a las prostitutas a la aniquilación.
Y ellas le gritan y el ríe ocioso y sigue echando carbón a las brasas.
Chaser
Porque ahora el verdugo es de metal. Un computador o un hombre de hierro, no está claro, gratamente ciego y fanático de su ceguera, es aquello que lleva a las prostitutas a la aniquilación.
Y ellas le gritan y el ríe ocioso y sigue echando carbón a las brasas.
Chaser
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Antes de leer el blog...
Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.