Aquí estoy tranquilo, aquí, en mi soledad de sueños suaves y caricias acuáticas,
aquí, en mi fantasía de templos ancestrales e impenetrables,
aquí, solo aquí, siento la paz que nunca llega fuera,
siento el calor de los recuerdos que no traicionan.
Ignoro adrede la luz exterior porque la conozco.
Una luz cobriza y de flashes.
Una luz de guerra contra la inocencia.
Una luz de corazones de escarcha.
Una luz de moscas y brasas.
Una luz de un mundo en llamas.
Chaser
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