Así que eres tú... ¡Eres tú!
No fui capaz de ver tú rostro en aquella ocasión, pero eso ya no importa. Estas aqui, al fin te he encontrado.
Vives tú vida como sí nada hubiera ocurrido, vives tranquilo y en paz con tú familia, esos dos hijos de los que estás tan orgulloso. Piensa en ellos, pues nunca entenderán lo que va a pasar.
No me culpes, yo no soy el monstruo, mi conciencia está tranquila. Esto no es más que la mera ejecución de la ley primaria que guía el corazón de toda persona. Ojo por ojo, diente por diente. Así dice la ley de talión y de igual forma se cumplirá, más para muchos puede que no sea más que mera venganza que trata de ser justificada, pero cuando alguien te lo arrebata todo ya nada tiene importancia, todo carece de sentido, así pues, recibirás el mismo castigo con el que tú una vez me lanzaste al vacío.
Tú vendras conmigo al fin, padre.
Sam
No hay comentarios:
Publicar un comentario