Navegando entre tiras de papel, sumergido, perdido. No hay continuidad, no existe la orientación, fuimos engañados. Despójate, sin prisa pero sin pausa, de todo aprecio anterior por las cosas que te parecían importantes. Navega conmigo, junto a mí, a mi lado, enredados con largas telas, contando los hilos de nuestra vida. Vente, sin miedo, pues no hay dolor ni remordimiento, tan sólo.. Resignación. Mis palabras, vagas, débiles... Inútiles. Es raro, lo sé. Dale vueltas, piensa en ello... Y no pensarás en nada.
Escrito un sábado, 4:38 am. Dios, o quienquiera que lo maneje todo, salva mi alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario