viernes, 25 de abril de 2014

Atrincherado

A quién corresponda;
El viernes por la noche presencié un suicidio. Volvía de la estación. La gente iba y venía mientras yo los miraba y trataba de conocer sus historias deduciendo a partir de cómo los veía en ese momento. Si algún día coincidimos, lector, comprobarás lo curioso que soy.
Veía pasar ante mi a historias: historias alegres, tristes, aburridas, prometedoras. Historias que están por contarse e historias que acaban.
Paré junto a una pequeña multitud de desconocidos que esperaban a que la luz verde les diese preferéncia y asi poder cruzar la calle. Es curioso como el instinto de supervivencia se ha visto reducido a una linterna de tres colores.
Admito que no me fijé mucho en ella, cuando camino solo tiendo a perderme en mis cosas, pero alli estaba. Recuerdo su pelo, largo y castaño recogido en una trenza, sus pequeños hombros que parecian llevar todo el peso del mundo.

Según mis cálculos faltaban unos 10 segundos para que el semáforo se pusiese en verde. Cuando ella vió al coche más rápido aproximarse, saltó. Algó se rompió, luego el silenció cayó y el tiempo se detuvo. Entonces empezaron los gritos de horror.
Me fui de ahí lo más rápido que pude, lejos de la multitud morbosa y traumatizada. No quería ser como ellos. Llegué a ver por un breve instante a la chica. Ausente, muerta. Volví a casa los más rápido que pude y vomité. Me escondí del mundo tres días bajo la cama, atrincherado. Luego salí y escribí esta misiva. La vida no vale mucho si no la aprecias, por ello me odio.

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Antes de leer el blog...

Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.