lunes, 28 de abril de 2014

Las apariencias engañan.

Tras 4 largos dias de horas y horas intentando dormir al fin lo conseguí. Me gusta imaginar que si solo pudiera llevarme un recuerdo de toda mi vida al otro mundo, éste sería esa noche.
Al despertarme sobre las ocho y media, me fui a por el periódico del día al kiosco de al lado. Entré en la tienda y el dependiente empezó a mirarme raro. Con la cara pálida, me vendió el periódico, y, temblando se le cayeron las monedas. ¿Tanto miedo doy? Solamente me pinté un poco los ojos e iba algo de negro. ¿Qué se habrá pensado? En fin. De camino a casa me encontré con unos niños pequeños y un par de madres, resulta que éstas les taparon la vista a sus hijos para que no me vieran. Aquella falsedad e hipocresía les cegaba más que unas manos tapándote los ojos. Y al subir con las escalera me encontré con la vecina octogenaria del sexto, ella era muy amable, pues me saludó y me deseó un buen día, y yo hice igual. ¿Cómo es posible que alguien tan mayor fuera más tolerante que la gente de ahora? Eso me hacía pensar sobre cómo la sociedad va cambiando a medida que las generaciones van transformándose. Estoy segura de que la beata que va a la iglesia cada domingo, peca más que reza. Que crea en Dios no me convierte en mejor o peor persona, que tenga un razonamiento ético y una mente abierta sí.

Ya eran las nueve y por tanto la hora de cenar. Fui a prepararme una tortilla y al abrir la nevera me di cuenta de que no quedaban huevos, así que tendría que pedir a la vecina de al lado. Me arreglé un poco para al menos estar presentable (desde mi punto de vista, claro). Toqué la puerta, y al abrirse le pedí al hombre que me atendió si éste tenía huevos. Se asustó bastante y horrorizado me cerró la puerta en las narices. Yo enfada, empecé a golpearle la puerta exigiendo una explicación, tal vez me pasé pero, ¿qué derecho tenía él a hacerme tal desprecio? Decidí subir a ver a la vecina del sexto, era eso o quedarme sin cenar. Amablemente me ofreció dos huevos (y uno más porque le caía bien) y luego me ofreció entrar. Al principio no sabía cómo reaccionar, pero acepté ya que la señora siempre había sido genial conmigo.
Hablamos de cosas variadas, televisión, música, política... Y entre otras cosas se me ocurrió preguntarle; "¿Por qué la gente no me mira con buenos ojos?" Ella me explicó que cuando era joven le pasaba lo mismo, era diferente. Le gustaban cosas que los demás repudiaban, cosas que para una joven de su edad "no era normal". Pues me explicó que no debía avergonzarme, que debía mostrarle cómo soy al mundo, y que nadie tiene derecho a recriminarme cómo soy. Y que, debajo de ese pintalabios carmesí, ese pelo teñido y esa ropa oscura, estaba una muy buena e inteligente chica.

Salí de su casa y me despedí con un beso en su desgastada mejilla derecha. Ya lo creo que no iba a influir en mi vida lo que los demás pensaran, sabía quién era y cómo era, y nadie podría cambiarlo. Me cambió bastante la vida los consejos de esa mujer, sí. La gente seguía mirándome raro, pero en cambio se quedaban boquiabiertos cuando sacaba buenas notas, o cuando ganaba concursos de poesía, o cuando me iba con la señora a dar paseos para que no estuviera sola. Les estaba dando una lección de humildad que nadie les había dado antes. Yo caminaba siempre con la cabeza alta, orgullosa de no tener una mentalidad cuadrada. Desde aquel momento supe que las apariencias engañan.

Leithlis.

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Antes de leer el blog...

Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.