Está en silencio y pasaba el tiempo, ni dias ni años ni lustros, tiempo, fluyendo invisible e inmutable,
agrietando sus cortezas y pudriendo sus raices.
El arbol no piensa,
El arbol no piensa,
no ve, y jamás deseó ver (¿como desearlo sin saberlo?). No oye, y jamás deseó
oir (¿como desearlo sin saberlo?). No toca, y jamás deseó tocar (¿como desearlo sin saberlo?).
oir (¿como desearlo sin saberlo?). No toca, y jamás deseó tocar (¿como desearlo sin saberlo?).
Ni calor ni frio ni pureza ni oscuridad, ni nada. Pero algo, ni palabras, ni sueños, pero algo.
Algo palpitando en su corazón, algo que sentía muy hondo, sin saber siquiera que era sentir, pero sintiendo algo. Sin buscarlo, quieto, sin palabras y sin sueños. Sin saber que quiere, sin querer,
sin buscarlo,
sintiendolo y buscándolo.
Sin voz gritando, sin visión en las tinieblas (¿debe ver oscuridad un ciego? O quizá ve nada).
sintiendolo y buscándolo.
Sin voz gritando, sin visión en las tinieblas (¿debe ver oscuridad un ciego? O quizá ve nada).
Un grito que no se oye, se siente, que incita a buscar.
Y el pobre arbol, perdido en el tiempo, ciego y sordo y gritando.
Quietecito y pudriendose, el pobre, sin saberlo, gritando.
Chaser
No hay comentarios:
Publicar un comentario