Green Taylor Simms
domingo, 7 de abril de 2013
Tic-toc hace el reloj
Daba vueltas sin parar mientras cantaba aquella canción que tanto le gustaba. No paraba de reír y de saltar mientras desafinaba, no le importaba, era feliz.
Él la seguía observando desde las sombras, deleitándose con cada movimiento, aferrándose a cada segundo que pasaba a su lado. Para ella, él no existía, pero eso ya lo sabíamos.
Se recogió el pelo y se sentó, estaba exhausta.
Empezó a jugar con uno de sus mechones mientras tarareaba una nana, a decir verdad, era la única que conocía, una balada de cuna que su padre le cantaba cuando era pequeña. No es que tuviese mucho sentido, pero estas cosas no lo suelen tener
“Tic toc hace el reloj y soy su prisionero”- decía el primer verso
Entonces, alguien llamó a la puerta.
Al abrirla, entró un joven que enseguida la cogió entre sus brazos y le dio un beso apasionado.
Él, el que observaba, no pudo con aquello. Sentía como la cólera lo recorría por dentro adueñándose de cada rincón de su incorpóreo ser. La quería para él, solo para él.
Sabía que no era justo, sabía que él la quería cómo nadie la querría nunca, sabía que nadie recogería sus lágrimas cuando llorase. Sabía que ninguna persona disfrutaría tanto como él de su sonrisa.
Lo único que pudo hacer fue salir de aquella habitación con la máxima discreción posible, siendo una pequeña e insignificante brisa que se coló por la ventana mientras sollozaba perdiendo toda esperanza, pues para ella, él no existía.
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Antes de leer el blog...
Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.
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