No había nadie más.
Se encontraba rodeado por el vacío absoluto.
Todo se había extinguido.
No quedaba nada.
...
Sólo.
Irónicamente, el objetivo de su vida se había convertido en su perdición.
Ya no tenía motivo alguno por el que vivir.
Pero no le quedaba más que la vida,
si aquello merecía ese nombre.
...
...
Sólo.
Cuando aún existía todo, se centró exclusivamente en la conquista de la inmortalidad.
Cerrándose a todo.
Alejándose de su familia.
Perdiendo a sus amigos.
Sacrificando a la única mujer que llegó a amar.
Todo por su sueño.
Y, ahora que lo había logrado,
fue cuando verdaderamente perdió la vida.
...
...
...
Sólo.
Había sido testigo del final de su especie.
De la devastación de su mundo.
De la desaparición de todo.
Como un mero espectador.
No quedaba nada más que él.
Era el centro de todo lo que quedaba,
pero ¿qué era él?
...
...
...
...
Sólo
Pero ¿qué era?
¿Qué más había para considerarse "sólo"?
Él era lo único, la unidad absoluta.
¿Por qué llamarse sólo, si no podía haber más?
Él era todo.
Todo...
...y, sin embargo, no era nada.
...
...
...
Sólo.
Como un simple pensamiento en mitad de la nada.
Como una idea olvidada hace mucho tiempo.
Como una pequeña mota de polvo olvidada en los confines de la existencia.
Burlando la muerte,
y aceptando un destino más trágico que ella.
...
...
...
...
Sólo.
...
...
...
Sólo.
Perdió la vida desde el principio.
Sin disfrutar.
Sin conocer la felicidad.
Centrado en una búsqueda sin sentido.
Pretendiendo alargar la vida,
sin saber que aquello la acabaría anulando.
...
...
...
...
...
Sólo.
Mejor destino hubiera sido la muerte.
Dejar de existir.
Dejar de disfrutar del placer que ya no tendría.
Pero también dejar de sufrir...
...eternamente.
...
...
...
...
...
...
Sólo.
...
...
...
...
Sólo.
Ya no tenía sentido pensar.
Ni recordar.
Ni imaginar.
Ya no había nada que diera utilidad a aquello,
aunque no podía hacer nada más.
...
...
....
...
...
Sólo.
...
...
...
...
...
Geist
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