en carrozas de papel viajo por la ventana,
golpeando el cristal con deseo joven, con una mirada anciana.
Disocio la luz del sol en mis manos
y torno el calor en rojo, el frío en azul,
el verde tras los reflejos.
Tras los reflejos añoro en un suspiro cabizbajo,
leyendo fábulas, gastando lápices,
en mi caja de papel sin conductor,
por un camino de mármol.
Añoro en un suspiro saltar entre trenes,
robar bancos,
galopar tundras,
mover montañas,
entre siestas,
entre fábulas.
Pero qué sufro yo para quejarme,
aquí,
en mi vacío de confort,
en mi desprecio de arañazos,
en mis banquetes alienados.
Rompo a sangre la ventana y salto.
Chaser
No hay comentarios:
Publicar un comentario