lunes, 15 de abril de 2013

Hasta que la alarma nos separe

Su lengua tenía un delicioso sabor a naranja.
Se encontraban en el parque, en un banco orientado hacia el oeste. La puesta de sol teñía el cielo con un tono rojizo; eran los instantes previos a que la oscuridad se apoderara de él. Sin embargo, en aquél momento el cielo no era el espectáculo que más le atraía. La belleza no se encontraba sobre él, sino a su izquierda.
Tenía el pelo largo, liso, de un color amarillo eléctrico suave al tacto. Sus ojos poseían un tono cerúleo, similar al agua de la mar un día de verano sin nubes en el horizonte. Sus labios eran sedosos; era adictivo tocarlos, besarlos.
Después de aquél apasionado beso, abrió los ojos y contempló su rostro angelical. Ella le dedicó la mejor de sus sonrisas. Sabía perfectamente que compartía sus sentimientos, su grata calma serena a su lado.
Tantísimos años sólo, incomprendido, odiado... le habían hecho perder toda esperanza. Se llegó a plantear el suicidio. Pero la conoció. La conexión fue mutua e instantánea. Tenía una razón para vivir: ella. Ella lo era todo. El centro neurálgico de su universo. Si había divinidad alguna, ella era la encarnación de la diosa suprema.
Mientras se abrazaban, comenzó a soltar lágrimas de felicidad. Se acabó el sufrimiento. Pasarían juntos toda la vida, felices. No le importaba a qué tuviera que renunciar. Sólo quería estar a su lado. Juntos. Para siempre.
Para siempre...
...
...
...
Jamás en su vida llegó a odiar tanto el despertador como en ese momento.
Geist

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Antes de leer el blog...

Siento mucho provocar esta pausa, pero... veo necesario aclarar cierto punto respecto al blog, los autores y sus estilos.
De lo que quería informar al lector, es de que en este blog hay mucha variedad de estilos, temas, modalidad textual, tipología, intención comunicativa y supongo que también de calidad (cada uno en su fuerte); así que no dejéis de leer a otros autores porque uno no os guste ya que podéis encontrar desde narrativas simples a más complejas, lo mismo con la poesía, e incluso podéis encontrar alguna simple reflexión personal de Bluehead.
Por lo tanto, repito... por mucho que podáis encontrar escritos de mala calidad o para vosotros "nada interesantes", no dejéis de leer a otros autores, por favor.