¡Sí, sí, a usted le estoy diciendo!
¡A usted, el que está ahí resbalando sus ojos ante estas letras!
¿Quiere hacer el favor de dejar de leerme?
¿Qué se ha creído?
¿Se cree usted que puede invadir mi intimidad de forma pervertida?
¡Esta es mi vida! ¡Usted no tiene ningún negocio aquí, señor mío!
¿Acaso le gustaría a usted que millones de personas estuvieran al corriente de todos sus actos?
¿Se sentiría bien si supiera que hay gente que conoce hasta sus pensamientos más íntimos?
¿Acaso querría limitar su existencia a la imaginación del lector?
¿Sin llegar nunca, jamás a estar vivo?
No, ¿verdad?
Pues bien, ¡olvídeme!
¡Estoy a gusto sin existir!
Céntrese en su vida, por favor.
Perciba sus experiencias, aléjese de las mías.
Hágame caso.
Haga de su vida algo que merezca la pena ser leído.
Olvídese de mundos ficticios y ajenos.
Su vida es el único libro que de verdad vivirá con veracidad.
No lo olvide.
Y ahora...
¿QUIERE HACER EL FAVOR DE LARGARSE Y DEJAR DE LEER ESTO?
Geist
No hay comentarios:
Publicar un comentario